Y tú qué quieres ser de mayor
Hace tiempo que tenía pensado dedicarle un artículo de mi log a Alberto Zapater y hoy aprovecho que está de actualidad por su nuevo contrato profesional para hacerlo. Alberto es un claro ejemplo de entrega y sacrificio. Desde muy niño tenía claro que su profesión sería la de futbolista, nada le apasionaba más que el mundo del balón-pie. No es casualidad que hoy Zapater se mida en el terreno de juego a futbolistas de la talla de Zidane o Ronaldinho, no, no es suerte. Desde hace tiempo, él mejor que nadie era consciente de que podía llegar a la elite del fútbol profesional y trabajó para ello.
No cabe duda que su condición física ha sido un punto (o 1000 puntos) a su favor pero es que el de Ejea ha sabido explotarla al máximo. Siempre destacó entre las categorías inferiores del fútbol aragonés, yo tuve la oportunidad de seguirlo la temporada pasada en la División de Honor de Juveniles cuando no sabía ni su nombre y me llamó la atención la seriedad y madurez que mostraba dentro del terreno de juego. Ya no hablo de su calidad técnica que la doy por supuesta me refiero a su actitud ante el rival, a su casta y empeño por sacar los partidos adelante y sobre todo a sus ganas de ser lo que hoy es FUTBOLISTA. Enhorabuena Campeón. Ver Heraldo
No cabe duda que su condición física ha sido un punto (o 1000 puntos) a su favor pero es que el de Ejea ha sabido explotarla al máximo. Siempre destacó entre las categorías inferiores del fútbol aragonés, yo tuve la oportunidad de seguirlo la temporada pasada en la División de Honor de Juveniles cuando no sabía ni su nombre y me llamó la atención la seriedad y madurez que mostraba dentro del terreno de juego. Ya no hablo de su calidad técnica que la doy por supuesta me refiero a su actitud ante el rival, a su casta y empeño por sacar los partidos adelante y sobre todo a sus ganas de ser lo que hoy es FUTBOLISTA. Enhorabuena Campeón. Ver Heraldo
2 comentarios
un zaragocista anonimo -
Tomás -
Ese mismo paisano me cuenta que cuando el Real Zaragoza se fijó en Zapater y se lo llevó a la capital, el chaval era un media punta lujoso, de muchísima clase, y que fue ya en la Ciudad Deportiva donde lo reconvirtieron a su actual posición, la de pivote.
Aún ahora, cuando el paisano ejeano y yo vemos algún partido del Zaragoza, se le escapa un "venga, Zapa, suéltate y haz alguna". Alberto tiene un futuro enorme y, sobre todo, unas condiciones técnicas aún por mostrar en plenitud.